Se trata de una de las salas de capacitación donde funciona el Instituto Superior de Control de la Gestión Pública (ISCGP), cuya denominación comenzó a rendir homenaje a
quien fuera Síndico General de la Nación, notable jurista y docente universitario que supo brindar un aporte invaluable a la disciplina de derecho administrativo.
El Síndico General de la Nación, Miguel Blanco, y el Síndico General Adjunto, Santiago Herrera, encabezaron el evento que contó con la presencia de una gran cantidad de
funcionarios y personalidades del ámbito del derecho y del control gubernamental, entre ellos el Procurador del Tesoro de la Nación, Santiago Castro Videla, y el
Secretario de Trabajo, Julio Cordero.
Además, asistieron la Secretaria Académica del Instituto Superior de Control de la Gestión Pública, Silvana Parodi, autoridades y personal de las SIGEN y los juristas y
profesores Pedro Coviello, Claudia Caputi, María José Rodríguez, Ismael Mata, Pablo Perrino, Gabriela Stortoni y Marcos Serrano.
Blanco brindó unas palabras de bienvenida e hizo mención a la tan concurrida participación al evento: “Muchas gracias por venir a este merecido homenaje de uno de mis
ilustres predecesores en el cargo, el doctor Julio Comadira. Es un deber honrar su nombre en estas aulas”, y señaló: “Gran parte de los cursos que aquí se dictan
están basados en sus enseñanzas”.
Por su parte, Herrera destacó tres notas características de la personalidad del homenajeado: “La primera, su recuerdo como Síndico General de la Nación. Una
época dorada, según palabras de la doctora Ivanega, donde se valoraban los altos estándares de ética y su incansable defensa por el interés público”, y
continuó: “Como profesor, fue mi docente en la maestría de Derecho Administrativo de la Universidad Austral y tuve la dicha de aprender de sus enseñanzas, y
la tercera como persona”.
Para ilustrar esta última, Herrera leyó mensajes recibidos de colegas y compañeros que remarcaban sus virtudes humanas, su generosidad y su apoyo a la consolidación
del derecho administrativo.
Quién cerró el evento fue su hijo Julio Pablo que agradeció a SIGEN y a sus autoridades por la iniciativa: “Mi padre tenía una vocación muy claramente marcada. Por un
lado, una indudable vocación por la función pública, lo desvelaba servir en todo momento al interés público y haber sido Síndico General de la Nación le permitió
desplegar esa vocación. Por el otro, su vocación docente que impregnaba su alma y transmitía y ejercía con pasión, generosidad y entrega”.
Creo que no puede haber nada más simbólico y bien elegido que este homenaje sea en la SIGEN donde fue su titular entre el año 2002 y 2003 ejerciendo el cargo con empeño,
honestidad y transparencia”.
Por último Julio Pablo Comadira concluyó: “Desde lo estrictamente personal no puede dejar de expresar la emoción que me genera a mi y a mi familia un homenaje
omo este a mi padre”.
Luego, Blanco y Herrera entregaron réplicas en miniatura del edificio de SIGEN al Procurador del Tesoro, Santiago Castro Videla, y a los familiares de Comadira. Por último
se descubrió la placa con el nuevo nombre del aula que enaltece el espacio de formación y capacitación de la Sindicatura General de la Nación.